1046: crece de nuevo el número de prisioneros políticos en Cuba

1046 prisioneros políticos en Cuba

Prisioneros políticos verificados en Cuba

Desde el 1 de junio de 2021 hasta el 31 de mayo de 2022 han sufrido prisión política un total de 1.236 prisioneros políticos en Cuba. Todos ellos son torturados, como quedó patente con el estudio científico y pormenorizado de más de cien casos y basado en 15 tipos de tortura sometido al Comité contra de Tortura de las Naciones Unidas, Comité que ha enfrentado con exigencia y fuertes reproches el diálogo con Cuba, como pudimos ver en el vídeo público de las sesiones, y que ha materializado en un informe gravísimo sobre la situación de la tortura en dicho país.

En este momento concreto, con cierre de datos a fecha 31 de mayo de 2022, la lista de prisioneros políticos en Cuba contiene un total de 1.046 prisioneros sufriendo condenas judiciales, así como también disposiciones de limitación de libertad por parte de las fiscalías sin supervisión judicial alguna, en flagrante violación de la ley internacional y el debido proceso.

El análisis de los procesos: un escenario macabro

El régimen de Cuba ejecutó una masiva detención de más de 5.000 personas en los eventos del 11J en Cuba, en apenas 3 ó 4 semanas. Cuba, como ya ha sido denunciado por el Comité Contra la Tortura de las Naciones Unidas y por su vicepresidente Sébastien Touzé, tiene en 2022 once mil condenados sin delito, con penas de 1 a 4 años, por por la conducta que se observa en contradicción manifiesta con las normas de la moral socialista (Art. 72 de Código Penal hasta ahora vigente). Le llaman peligrosidad social pre-delictiva, una temible arma de represión temprana masiva, pues fundamentalmente afecta a los jóvenes.

En paralelo, acusar, procesar, encarcelar o sentenciar a 37 menores, 134 mujeres (muchas con hijos pequeños) y un total de 1.236 civiles desde el 1 de junio de 2021 ha sido posible por unos procesos basados, como veremos, en violaciones frontales de la legislación internacional en materia de debido proceso y defensa efectiva. Sin extendernos demasiado, cabe decir que todos y cada uno de los 1.236 presentes en la lista, pues los hemos estudiado cada uno, han sufrido todas, o casi todas, estas violaciones flagrantes del debido proceso y el derecho a la defensa:

  • Detención superior a 24h. y prisión provisional, siempre impuesta por la parte acusadora (policía y fiscalía) sin supervisión judicial alguna. Esta violación de la ley internacional está en la definición de la Ley de Procedimiento Penal de Cuba, y le ha sido recriminada a Cuba en el Documento de Observaciones Finales del Comité Contra la Tortura en su Examen Periódico sobre Cuba y por el WGAD de Naciones Unidas en su Dictamen 63/2021. Durante meses han estado las víctimas detenidas sin siquiera saber ni haber accedido a tener jamás los expedientes, investigaciones y folios completos de acusación. El futuro juez ni estaba aún asignado a la causa ni conocía los casos, mientras las víctimas estaban ya penando meses en prisión.
  • Sólo han tenido “abogados” dependientes del Gobierno, según denuncia el WGAD de las Naciones Unidas en los Dictámenes 63/2019 y 63/2021, y también el Documento de Observaciones Finales del Comité Contra la Tortura en su Examen Periódico sobre Cuba el 13 de mayo de 2022). No existe en Cuba la abogacía independiente, lo que convierte a ésta en ilegal según las bases de la legalidad internacional vigente. Esto queda demostrado además originalmente en el dictamen que realizó Prisoners Defenders hace unos años y que dio lugar a estas reacciones en las Naciones Unidas mediante las denuncias 63/2019 y 63/2021, entre otras decenas de casos. Los abogados, en los escritos de defensa de casos actuales, llegan a reconocer la culpabilidad en contra incluso de la orden, intención y testimonial de sus clientes. Algo muy macabro.
  • No han tenido acceso a la causa y el expediente completo de su acusación. Las causas se han podido fabricar al antojo de los acusadores, e incluso los abogados dependientes del Estado han negado y siguen negando a sus clientes los documentos completos del expediente de acusación, en no pocos casos documentos como la petición fiscal, el auto de medidas cautelares, o llegando en no pocos casos a negar las autoridades la sentencia, con artimañas y engaños, especialmente cuando se hace oral y de hecho ni existe tal sentencia, como en los juicios sumarios, que son en torno al 50% de los casos penales de todos los tribunales municipales de Cuba.
  • Los juicios se han realizado a puerta cerrada. No se ha permitido a organismos internacionales y diplomacia de más de 27 países, que lo han solicitado, estar presentes en los juicios. Tampoco los allegados podían estar presentes todos ellos, y los presentes tenían que estar con fuertes restricciones y represión. La vigilancia ha sido asfixiante y la represión en torno a las vistas ha sido patente, militarizando los juzgados y calles aledañas.
  • Las pruebas periciales son, todas, de parte, puesto que los peritos, o el Departamento Pericial (LCC) dependiente de la División de Criminalística, dependen y trabajan para el Ministerio del Interior.
  • Los testigos eran todos policías, miembros de las organizaciones del partido de poder, o funcionarios del Estado. A pesar de que Desórdenes públicos fue el delito más presente en todos los casos (en un 61% de los casos), no hemos encontrado un sólo testigo civil independiente del estado, entre las decenas de sentencias examinadas hasta la fecha, que manifestara su malestar y denuncia por dichos “desórdenes”..

Estos son sólo algunos de los ejemplos de violaciones flagrantes, obvias, al debido proceso, la defensa efectiva y otros pilares básicos para juzgar la seriedad de un procesamiento penal.

Leyendo dichas violaciones, probadas y flagrantes, no es posible negar que detenciones, juicios y condenas, todo ha sido una gran obra de teatro, con sesión doble; una, para el consumo de quienes aún todavía no reconocen en Cuba al peor y más eficaz enemigo de la democracia y la prosperidad en Latinoamérica; y otra, para ocultar al pueblo lo que en realidad estaba pasando.

Patria y Vida vs. Patria o Muerte

La realidad es que estos jóvenes del 11J han osado clamar que no están de acuerdo, que no desean más “Patria o Muerte”, sino “Patria Y Vida”, y la solución para el gobierno ha sido que recibieran tal escarnio que a nadie en Cuba se le ocurriría jamás otra vez volver a decir su opinión en público.

Ese escarnio, ese miedo, debía impregnarse en su emocional, y en todos sus familiares y vecinos, para ser efectivo. En todo ello, con gran eficacia con torturas, maltratos, aparentes procesos y plazos… el régimen ha cuidada no caer en exceso en situaciones de muertes indiscriminadas, exabruptos y sobresaltos… pues conoce que ése es el límite que pone nerviosos a los mismos políticos que observan impertérritos 1.047 prisioneros políticos y 11.000 prisioneros sin delito por “pre-delictiva” en Cuba, un pueblo secuestrado, esclavizado en lo laboral, y al tiempo fomentan la construcción de nuevos hoteles para el turismo, o proyectos de “cooperación”.

Lo descrito, lo que hemos vivido en Cuba en estos últimos años, y especialmente estos últimos 11 meses, es ver presa y con miedo de su gobierno a toda una población al completo, de todos los círculos y niveles sociales. Los Estados democráticos no pueden permitirse normalizar la prisión emocional, mental y física de todo un pueblo. Es profundamente egoísta, pero además especialmente irresponsable con sus propios intereses y los comunes para la prosperidad de la humanidad.

Sigue creciendo la lista

Reflejamos estos 1.046 prisioneros políticos verificados en Cuba, como cada mes, en la lista de Prisoners Defenders de Cuba, que hacemos pública y distribuimos en todos los ámbitos políticos, diplomáticos y de defensa de los derechos humanos. Con 150 prisioneros políticos se inició el mes de junio del año pasado. Desde entonces hasta el 31 de mayo de 2022, otros 1.086 prisioneros políticos nuevos más se han sumado a los 150 primeros, arrojando un total de 1.236 prisioneros políticos durante estos últimos 12 meses.

Este mes han sido decenas los casos nuevos que han aflorado ante la desesperación de las familias, pero también nuevos encarcelados y detenidos con medidas cautelares. La situación continúa, y a Cuba ya se le ha hecho imposible seguir ocultando lo que sucede en la isla con esos 11 millones de cubanos.

En este momento no hay situación que conlleve derechos fundamentales que en Cuba no se soslaye de la forma más elaborada (“draconiana”, lo nominó Human Rights Watch, con gran acierto) para reducir el espacio de libertad de los ciudadanos a la mínima expresión. Es ciertamente una situación crítica para el pueblo de Cuba.

Un futuro incierto, pero inaplazable

En las circunstancias actuales, todos los expertos auguran un nuevo renacer de las protestas entre la población, en una partida de ajedrez que parece inaplazable. Sin preparación y sin recursos, y no legitimada suficientemente desde el exterior, la sociedad civil pagará con ingentes cantidades de encarcelados, torturados y, en definitiva, víctimas inocentes.

Se hace por ello urgente una política hacia la sociedad civil de Cuba que le otorgue visibilidad, normalidad institucional, y así legitimar “el diálogo como medio” a la máxima expresión, deslegitimando con ello toda agresión. Esto obligaría al Estado a modular su represión, lo que salvaría víctimas en términos prácticos, y además daría a países como Canadá, Noruega o la Unión Europea una posición en términos morales mucho más congruente con la nueva geopolítica mundial y los intereses de las naciones democráticas y de derecho, y una posición además mucho más solidaria y defendible que la actual, en la que está en connivencia con el maltratador.

1.046 prisioneros políticos: niños prisioneros y familias rehenes

Prisoners Defenders ha podido verificar una lista de 1.046  prisioneros políticos a 31/5/2022 (VER).

De éstos 1.046 prisioneros políticos en Cuba:

  • Hay 32 niños y 5 niñas, 37 menores en total.
  • 4 niñas y 19 niños, 23 menores, han sido ya sentenciados, gran parte por “Sedición”, y a una pena media de 6 años y 5 meses de privación de libertad.
  • 168 manifestantes, incluyendo muchos de estos menores, han sido procesados por “Sedición”.
  • 726 prisioneros políticos ya han sido sentenciados, y 246 de ellos con penas firmes de 10 o más años.
  • Al menos 134 mujeres son prisioneras políticas del régimen de Cuba.

Reconocemos en Cuba más de 10.000 prisioneros políticos

Reconocemos en Prisoners Defenders, durante el mes de abril de 2022, 1.046 prisioneros políticos (ver lista) relacionados con un activismo o expresión pública evidente de oposición a las políticas gubernamentales o de defensa de los derechos fundamentales del ser humano.

Además reconocemos, como cada mes, otros 11.000 civiles, jóvenes en su inmensa mayoría no pertenecientes a organizaciones opositoras, con penas medias de 2 años y 10 meses, que sufren condenas “pre-delictivas, es decir, sin delito alguno cometido.

El Código Penal contempla que serían personas con tendencia a poder cometer delitos en el futuro “por la conducta que observa en contradicción manifiesta con las normas de la moral socialista (Art. 72 de Código Penal vigente hasta ahora). Así, se les imponen penas de 1 a 4 años de prisión sin delito ni investigado, ni sucedido, ni cometido, ni tentativo.

Lógicamente, estas penas se aplican desde la juventud a todos aquellos que osen mostrar desafecto por las políticas gubernamentales. También se emplean para satisfacer actos represivos personales y abusos de poder de tipo local. En estos casos no hay proceso penal como tal, no hay defensa posible, ni siquiera de forma hipotética. El informe de las autoridades policiales permite, sin delito alguno, encarcelar de forma sumarísima año tras año por decisiones inmediatas y sin posible defensa a más de 3.850 personas condenadas cada año por esta sóla causa en el país, para sumar una cifra estable de 11 mil personas condenadas por su hipotética peligrosidad predelictiva antisocial en Cuba actualmente.

7. 754 Convictos de Conciencia, 262 Condenados de Conciencia y 30 otros

Convictos de Conciencia y Condenados de Conciencia son aquellas personas cuya privación, los primeros, o limitación de libertad, los segundos, sea consecuencia de:

  1. La violación por motivos políticos, raciales, de género, ideológicos o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, del ejercicio de los derechos de libertad de conciencia, pensamiento, expresión, manifestación, reunión y/o asociación u otros derechos humanos fundamentales.
  2. La violación por motivos políticos, raciales, de género, ideológicos o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, de los principios de presunción de inocencia y/o debido proceso o como consecuencia de una investigación prospectiva.
  3. La violación por motivos políticos, raciales, de género, ideológicos o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, del principio de neutralidad, imparcialidad y/o derecho a la defensa.

En otro grupo más complejo de catalogar, Otros Presos Políticos, incluimos casos en privación completa de la libertad, pero no catalogables como Convictos de Conciencia por acciones penalmente reprochables, si bien en su causal de origen está la represión de derechos fundamentales, y no la infracción o delito per-sé, y cuyos desproporcionados procesos y penas han sido ejecutados mediante una violación grave a sus derechos de defensa y debido proceso, causado todo ello por motivos políticos y/o ideológicos.

Por ello, los 1.046 prisioneros políticos verificados por su ejercicio de la defensa de sus derechos fundamentales se dividen en Convictos de Conciencia, Condenados de Conciencia y Otros Presos Políticos, que pueden ser vistas de forma independiente en nuestra lista de prisioneros políticos.

La clasificación actual de éstos es la siguiente:

  • 754 Convictos de Conciencia.
  • 262 Condenados de Conciencia.
  • 30 casos de Otros Presos Políticos.

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