Cuba: Organizaciones internacionales demandan la liberación inmediata del músico Maykel Osorbo, ganador del Grammy Latino, y el cese inmediato a la violación de sus derechos humanos

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Freemuse Freedom House Pen CADAL ARC

Maykel Castillo Pérez, mejor conocido como Maykel Osorbo, músico y rapero cubano, miembro del Movimiento San Isidro, ha sido recientemente galardonado con dos Grammy Latinos por ser coautor e intérprete de “Patria y Vida”, y está preso desde mayo de 2021 en la cárcel de máxima seguridad 5 y medio, de Pinar del Río. Recientemente, Maykel comenzó a presentar síntomas alarmantes de deterioro de su salud. Desde prisión, Maykel envió un mensaje de agradecimiento por los premios, como represalia, y pese a su delicado estado de salud, las autoridades cubanas han sancionado a Maykel incomunicándolo de su familia por tres meses.

Condenamos el maltrato que Maykel Castillo Pérez está recibiendo en prisión, injustamente encarcelado por ejercer su derecho a la libertad artística y de expresión. Una vez más, exigimos su inmediata liberación y una atención médica adecuada. Las autoridades cubanas están implementando crueles métodos para silenciarlo que, evidentemente, son violatorios de los derechos humanos. Recordamos que, en solo tres años, se han cometido más de 120 actos represivos de todo tipo contra Osorbo en un intento de intimidarlo para que no exprese sus demandas de libertades y derechos fundamentales. La libertad de expresión es un derecho humano fundamental y no debe criminalizarse”, declaran las organizaciones Artist at Risk Connection de PEN America, CADAL, Freedom House, Freemuse, PEN Internacional y Prisoners Defenders.

En la situación actual de Maykel es imprescindible que sigamos en comunicación con él para conocer su estado de salud. La negación de la atención médica constituye un acto de crueldad extrema y una violación más a sus derechos humanos. Numerosos casos de esta índole demuestran que a los presos políticos cubanos se les niega atención médica confiable dentro del país”, dijo Anamely Ramos, activista y miembro del Movimiento San Isidro.

Osorbo fue detenido el 18 de mayo de 2021 cuando se encontraba en su casa y fue sometido a desaparición forzada durante 14 días. En los últimos 3 años, Osorbo ha sufrido al menos 121 actos policiales represivos de todo tipo, incluyendo múltiples detenciones. En una de estas ocasiones, el 24 de septiembre de 2018, fue detenido tras actuar en un concierto en el que él y otros raperos se opusieron públicamente al Decreto 349, una ley que, mediante la regulación de toda expresión artística en Cuba, silencia aquellas que están en contra del gobierno.

Osorbo es también uno de los fundadores del Movimiento San Isidro (MSI), un grupo de artistas e intelectuales cubanos fundado en 2018 para protestar contra la censura estatal de las obras artísticas, literarias o periodísticas y defender la libertad de expresión en Cuba.

El 11 de febrero de 2021, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de 20 miembros del MSI, entre ellos Osorbo, tras considerar que, como defensores de los derechos humanos, corren un riesgo grave y urgente de sufrir un daño irreparable a sus derechos. Osorbo no ha tenido acceso a un juicio justo y, según el testimonio de sus familiares, está recibiendo amenazas de las autoridades dentro de la prisión.

Maykel ha sido nombrado preso de conciencia por Amnistía Internacional y su caso ha sido presentado al Comité de Desaparición Forzada de Naciones Unidas por Prisoners Defenders, mediante una denuncia respaldada por diversas organizaciones internacionales.

Recientemente, PEN Internacional incluyó a Maykel Osorbo en su campaña internacional del Día del Escritor Encarcelado en el que centros PEN por todo el mundo hablaron de su injusta detención. Por su parte, el 18 de noviembre CADAL lanzó un petitorio reclamando la libertad del rapero cubano Maykel Osorbo, arrestado el pasado 18 de mayo bajo cargos de “resistencia, desacato y desobediencia”. De igual manera, Freemuse ha incluido el caso de Maykel en acciones encaminadas a visibilizar su situación, tales como en la campaña “tRAPped”, que busca generar conciencia sobre el acoso y la persecución que sufren los raperos en todo el mundo a causa de sus expresiones artísticas.

El caso de Maykel Osorbo, emblemático, es una muestra más de la sistemática política represiva del gobierno cubano sobre la libertad de expresión mediante la persecución de las voces críticas. Los actos de violencia generados por el Estado y el número de detenciones arbitrarias contra activistas y civiles han aumentado gravemente en el último año, alcanzando un máximo histórico en julio con los ataques gubernamentales contra manifestantes pacíficos.

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